domingo, 1 de octubre de 2006

Nuestra "Primera Vez"


Siguiendo el consejo de mi ginecólogo Richard se dispuso a hacerse el primer espermograma de su vida. El laboratorio elegido a tales fines fue el de su obra social (también llamado seguro médico en otros países).
Una vez entregada la muestra de semen y transcurrida la espera correspondiente ya estábamos en casa mirando juntos los estudios.
Yo tengo la manía de mirar todos los estudios que nos hacemos antes de llevárselos al médico, y la verdad es que el espermograma me parecía que estaba de maravillas...que ilusa, que ignorante de mi...tenía solo 3.500.000 de espermatozoides por ml.
Con las esperanza de que todo estaba de maravillas le llevamos los estudios a su urólogo e inmediatamente nos bajó de un flechazo a la realidad...el espermograma no estaba NADA bien. Así que nos sugirió que consultáramos a un especialista en fertilidad para que evaluara mejor nuestro caso.
Y allí fuimos a ver al Doctor "X". (1)
Nos sentíamos dos bichos raros...la sala de espera era una mezcla de mujeres solas y parejas con la misma cara de asustados que nosotros.
Finalmente luego de esperar un buen rato el doctor "X" nos hizo pasar a su consultorio y luego de mirar los estudios de los dos y hacernos varias preguntas confirmó lo que tanto temíamos: El espermograma de Richard no era alentador, y sumado a mis problemas ovulatorios estábamos destinados, por lo menos, a un FIV.

Imagínense que salimos de allí con una mezcla de sensaciones totalmente delirantes...estuvimos parados en la esquina del consultorio del doctor un tiempo que a mi me pareció una eternidad haciéndonos preguntas que nunca tendrían respuesta, y tratando de entender juntos que clase de camión nos había atropellado, que clase de rayo nos había fulminado.

(1) Por respeto a los profesionales que nos atendieron y a los que actualmente nos tratan no publicaremos sus nombres en este Blog.