
En nuestro caso conocerse y formar una familia pasados los 30 tiene sus ventajas y desventajas.
Como absolutamente ventajoso encuentro la autonomía de vuelo que cada individuo de la pareja tiene incorporada. No existe el pegoteo típico de las parejas que están juntas desde la adolescencia, ya nos conocimos con nuestras mañas, manías y personalidades bien formadas, así que en esos aspectos...no hay demasiadas sorpresas.
A la hora de las desventajas una que noto frecuentemente es que, tal vez debido precisamente a esa autonomía, muchas veces nos cuesta asumir que las cosas ahora son DE A DOS.
Ya no somos dos seres aislados en medio de la vida, sino que casi todo lo que hagamos va a influír en la vida del ser que tenemos a nuestro lado. Sobre todo en cuanto a algo tan importante como es NUESTRO tratamiento de fertilidad.
Y no se trata de que vos o yo tengamos el "problema", el tratamiento SIN NINGUNA DUDA es de los dos.
En nuestro caso particular la vida no podría haber sido más ecuánime: somos un típico caso "Fifty/Fifty", problemitas yo, problemitas vos, así que más que justificado esto de que el tratamiento ES DE LOS DOS.
A veces en medio de esta montaña rusa emocional es difícil entender al otro. Está más que probado que la psiquis femenina es totalmente distinta a la masculina y en ese punto me quiero detener porque es allí a donde se producen los cortocircuitos más chispeantes, las luchas de poder más encarnizadas, los combates feroces...
Creo que el secreto reside en que ambos seamos todo el tiempo conscientes de ponernos un poco en el lugar del otro...de esa forma seguramente nos lastimaríamos menos.
¿Ustedes que piensan?

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